Yo soy como el viento que se escapa de la nevada, frío muerto que recorre el alma de tus canas, la bocanada más hambrienta del calor de tu espalda, una mancha en el cielo que se pierde en tu mirada. Yo soy la voz que abanica el aire de tus besos, el silencio que espera al alba en la cama, el sonido de un amor que lejano se está muriendo…. Yo soy el olvido. Soy el tiempo que avanza, soy las noches en la terraza, el sonido de la luz entrando por la ventana, una calle estrecha con plantas colgadas, una suave brisa que recorre tu espalda. Yo soy el águila que vigila desde el aire, el pez que lucha contra una cascada, el olvido que no puede volver a casa.
Yo… tengo ganas de no sentir nada, de no esperarte cada mañana ni de sentir que mi piel esta ligada a tus susurros, a tu voz que tantas veces me ha resucitado de los sueños más profundos.
Yo puedo ser el cielo y la tierra, yo puedo ser el mar que busca la montaña, o el sonido del viento que silba a la esperanza, puedo ser el olvido que ha recordado, puedo ser el tiempo que pasa a nuestro lado, puedo ser el mundo….pero no soy nada.
Yo quiero ser yo y no el sonido de una voz que se pierde en el frío de estos días tan sombríos, yo quiero ser el mundo y tu cielo, las estrellas que te guiñan a lo lejos y el susurro de la brisa que te abraza, yo quiero ser un unicornio celeste que te canta…y no soy nada
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